Baño turco portatil

Al igual que la sauna finlandesa el baño turco o hammam se sirve del calor para producir beneficios en el cuerpo, pero en este caso el calor suministrado es a través de calor húmedo, con vapor de agua.

Baño turco portatil

$178.10

PRACTICO PORTÁTIL ECONÓMICO E IRROMPIBLE

Sin remodelar ni quitar espacio, por muy grande o pequeño que se su baño usted y su familia pueden disfrutar a la hora que deseen en la privacidad de su hogar de la comodidad que les brinda un relajante y saludable baño turco.

El baño de vapor no es tan agresivo como la sauna por lo que resulta más soportable para quienes se inician en los baños de calor. El aire introducido en los pulmones es húmedo, y por lo tanto muy semejante al ambiente pulmonar,  el aire aspirado no reseca las mucosas, la temperatura es relativamente baja, presenta una componente psicológica favorable pues aparentemente se suda con mucha facilidad, aunque realmente se trate de vapor condensado sobre la piel del usuario.

Todas estas consideraciones favorecen la instalación de baños de vapor.

 

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Beneficios:

  • El calor acelera las funciones metabólicas, aumentando la respiración, la frecuencia cardiaca y estimulando por tanto el sistema nervioso y hormnal.
  • El vapor produce una equilibrada dilatación de los poros, que elimina toxinas e impurezas.
  • Al dilatarse los poros y entrar el vapor de agua se produce una limpieza de la piel, quedando suave.
  • Al humidificarse las vías aéreas se produce un efecto expectorante, útil en situaciones de resfriado, tos, sinusitis y otras afecciones del sistema respiratorio.
  • El sistema cardiorrespiratorio aumenta su capacidad de intercambio de oxígeno y ventilación, produciéndose beneficios en los procesos de recuperación de esfuerzo.
  • Influye en la limpieza de los genitales femeninos y alivia los síntomas de la menstruación por la acción del calor.
  • Indicado para adolescentes con problemas de acné al limpiar los poros en profundidad. También útil antes del afeitado al suavizar la piel.
  • Es menos estresante para el organismo que la sauna seca o finlandesa, tiena más efecto de relax, aunque al inicio hay que acostumbrarse a la sensación de agobio que produce el respirar aire tan saturado de vapor de agua.
  • Al igual que que la sauna seca se alterna con baños de agua fría y con la peculiaridad que también se suelen introducir sesiones de masaje, de ahí el efecto aún más relajante.

Precauciones: prácticamente son las mismas que hay que tomar para la sauna finlandesa.

Al igual que la sauna finlandesa el baño turco o hammam se sirve del calor para producir beneficios en el cuerpo, pero en este caso el calor suministrado es a través de calor húmedo, con vapor de agua.

La temperatura es inferior a la sauna seca, oscilando entre 25-50 grados según la altura, y la humedad relativa del 99%, con lo que el ambiente está saturado de vapor de agua e impide el proceso de sudoración, por tanto en el baño turco se suda menos que en la sauna finlandesa.

En este tipo de sauna el calor se genera al calentar agua y evaporarse a lo largo de toda la sala, creando una especie de neblina, que al posarse sobre la superficie corporal formará gotas asemejándose al sudor, haciendo la función de dispersar el calor y refrigerar el cuerpo.

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Este baño puede ir equipada con un dosificador de esencias manual o automático donde se utilizan aromas en forma líquida o en forma de hierbas aromáticas.

Como muchos de nuestros modernos tratamientos de Spa, el baño turco lleva sus raíces más allá de los comienzos del 1400, y está profundamente arraigado como parte de la cultura europea.

Cuando los turcos llegaron a Anatolia, llevando consigo esta modalidad particular de baño, confrontaron las tradiciones romanas, bizantinas y musulmanas. Todas estas tradiciones se fundieron en una y de allí surgió el “baño turco”. Con el tiempo, el baño turco llegaría a ser una institución en sí misma con una variedad de costumbres.

HISTORIA

La terminología oficial del baño turco es “hamam”, que significa baño de aire caliente. Uno de los baños más notable fue construido en Estambul durante el reinado de Mehmed el Conquistador (1451-1481). Más tarde se esparció por todo el mundo, en Irlanda en 1856 y en Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos y Australia por 1862. Sin embargo, el concepto de baños de aire caliente como una necesidad para el sudor terapéutico del cuerpo se remonta muy lejos a la recesión del Imperio Romano y la proliferación de los hamams islámicos en los años 600 D.C.

Los baños turcos servían a una variedad de propósitos aparte de limpiar la piel. Funcionaban como lugar de reunión, clubes sociales, donde la política era la cumbre de toda discusión, y como centros de salud. Por años la gente consideró que los baños turcos tenían cualidades curativas milagrosas. Los periódicos médicos y los mismos médicos le adjudicaban capacidades curativas de todo tipo.

Consideraban que curaban enfermedades mentales, bronquitis, constipación, asma, fiebres, cólera, diabetes, edemas, sífilis, caída del cabello, alcoholismo, gota, resfríos, desórdenes de la piel, infecciones del hígado y riñones, y hasta las “enfermedades femeninas”. Luego de siglos de curaciones, los musulmanes se referían a los baños como “médicos silenciosos”. Para muchos, los baños eran una parte integral de cada día. Lo usaban gentes de todos los niveles: citadinos, campesinos, jóvenes, ancianos, ricos, pobres, hombres o mujeres. Por supuesto que los horarios para hombres y mujeres eran diferentes.

Los baños eran usados desde las primeras semanas de vida hasta las últimas y por una gran variedad de ocasiones, como nacimientos, despedidas de soltero, circuncisiones, amigos que iban al ejército, e incluso para velatorios. Los hamams originales eran estructuras fenomenales de gran elegancia con amplios techos en forma de arco, paredes de mármol, columnas y tinas de baños, y enormes piscinas con fuentes, y elaboradas entradas.

La temprana práctica de enclaustrar a las mujeres, llevó a agregar lugares separados y menos elegantes para ellas y los niños. Para muchas mujeres de esas épocas era el único modo de socializar fuera del hogar, lo que hacía este viaje semanal todo un evento en el cual las mujeres tenían la rara oportunidad de relajarse, relacionarse, y disfrutar la libertad de toda una tarde para dedicarse a sus personas.

QUE ES REALMENTE UN BAÑO TURCO

El baño turco combina una variedad de estímulos para el cuerpo. Se compone de calor seco, calor húmedo, y un agresivo masaje en frío. Los baños turcos originales incorporaron un agresivo lavado con una tela áspera. Lo que producía un resultado similar a lo que hoy llamamos dermopulido, que no sólo estimula la piel, sino que permite la desintoxicación y provee los saludables beneficios de la estimulación de los sistemas circulatorio y linfático. Esta combinación usada en los baños turcos se pensaba que preservaba la salud tanto como limpiaba la piel profundamente.

Aunque los años han introducido cambios estéticos a estos baños, la premisa sigue siendo la misma. Las personas son expuestas a un cuarto de calor seco, siguen a un cuarto de calor húmedo que hace que la persona comience a sudar profusamente. Se lava posteriormente la piel con agua templada y jabón y un asistente masajea los músculos. Después de frotar y masajear a la persona, ésta debe nadar en agua fría para regresar el cuerpo a su temperatura normal.